miércoles, 10 de agosto de 2011

Carrilleras al vino tinto




Este es uno de los guisos que más gustan en casa, quizás porque la carne queda en un punto muy tierno y jugoso y con un sabor “tradicional”.

Necesitamos para dos personas
4 carrilleras de cerdo ibérico
1 cebolleta
1 zanahoria
1 puerro
3 dientes de ajo
1 rama de romero
1 vaso de vino tinto
2 vasos de agua
Pimienta y sal
Aceite y vinagre

Empezamos
Limpiamos bien las carrileras, retirando la grasa y las partes blancas. Las lavamos en un recipiente con agua y un chorro de vinagre. Posteriormente las secamos y dejamos escurrir en un recipiente con papel de cocina.
Una vez secas las salpimentamos y doramos en una sartén con un poco de aceite y las reservamos.
Por otro lado, en una olla a presión echamos un poco de aceite y doramos los ajos, después agregamos la cebolleta, el puerro y las zanahorias dejándolo pochar a fuego bajo.
Agregamos las carrilleras, el vino y dos vasos de agua. Por último echamos la rama de romero y tapamos la olla. Dejamos cocinar durante 35 minutos en la posición 2 de la olla desde el momento que empiece a salir el vapor.
Pasado el tiempo, abrimos la olla y retiramos las carrilleras, con cuidado que nos se nos deshagan.
Trituramos la salsa con la batidora y la colamos. Dejamos reducir la salsa en una cazuela baja durante 10 minutos y añadimos las carrilleras. Por último dejamos reposar un par de minutos.
Buen provecho.

En casa nos gusta acompañarlo con…
En esta ocasión lo hicimos con un arroz blanco, aunque también podríamos hacerlo con unas patatas tipo panaderas (al horno o fritas) e incorporarlas a la salsa una vez triturada y colada.

Consejo
Para colar la salsa podemos utilizar un colador grande y ayudarnos con un cazo para pasar la salsa.
Si queremos que la salsa quede un poco más ligada podemos incorporarla un poco de maizena espesante o fécula de patata.

La idea de esta receta
Unas navidades los reyes nos trajeron una olla a presión. Como hasta el momento no habíamos sido habituales en su uso nuestras recetas en la misma se limitaban a cocer verduras. Por ello nos auto-regalamos el libro Cocina exprés, recetas para olla a presión de Carlos Arguiñano. Esta receta está basada en una que aparece en ese libro.

jueves, 4 de agosto de 2011

Albóndigas de atún con crema ligera de patatas y soja



Hace poco en el blog de nuestros “padrinos”, La Cocina de mi Casa, publicaron la receta de “Atunrguesa", o hamburguesa de atún rojo, con salsa 3 pimientos.
Nos acordamos que en una ocasión habíamos leído una receta de albóndigas de atún, así que  nos pusimos manos a la obra, buscamos la receta y la hicimos. El resultado fue muy grato.

Necesitamos para dos-tres personas
1 rodaja de atún rojo (1/2 kg aproximadamente)
1 patata
3 dientes de ajo
1 huevo
1 ó 2 cucharadas de pan rallado
Miga de pan duro
Leche
Salsa de soja
Harina
Perejil picado
Pimienta negra

Empezamos
1º Preparamos la salsa
Pelamos y troceamos la patata y la cocemos en una olla con un vaso de agua. Cuando la patata esté blandita la pasamos por la batidora, de manera que tengamos una crema de patata ligera. Añadimos una o dos cucharadas de salsa de soja, dependiendo de cómo nos guste, y mezclamos bien. Reservamos.
2º Hacemos las albóndigas
Limpiamos el trozo de atún y lo cortamos en tacos muy pequeños. Pelamos un ajo, le quitamos el corazón y lo trituramos con el “exprimeajos”.
Ponemos a remojar un poco de miga de pan duro con un chorrito de leche.
En un bol mezclamos el atún, el ajo, el perejil. Añadimos la miga de pan previamente escurrida y seguimos mezclando. Por último añadimos una cucharada de pan rallado, dos o tres cucharadas de salsa de soja, un poco de pimienta recién molida y el huevo.
Mezclamos todo muy bien, hasta tener una masa homogénea. Si vemos que la masa no ha quedado compacta añadimos más pan rallado.
Hacemos las bolas con la masa, las pasamos por harina y las freímos en abundante aceite caliente con dos ajos enteros.
Servimos las albóndigas rociadas con la crema de patata y soja que habremos calentado previamente. Para quienes la prefieran con más salsa colocaremos el resto de la misma en una salsera.

Consejo
Si veis que algunos de trozos de atún son blandos y es difícil cortarlos en trozos pequeños, podéis pasarlos un poco por la picadora para después incorporarlo a la masa de las albóndigas. De esta manera aprovecharemos todo el atún.

La idea de esta receta
Recientemente os hemos hablado del libro Cocina exprés, recetas para olla a presión de Carlos Arguiñano. Leímos la receta en este libro, y decidimos incorporar la salsa de soja, ya que pensamos, acertadamente, que con el atún no podía quedar mal.

lunes, 1 de agosto de 2011

Pescadilla con Salsa de Sidra





En muchas ocasiones cuando comemos pescado nos es complicado encontrar una manera de hacerlo que no sea frito o rebozado, que es muy socorrido. Esta vez nos animamos a hacerlo de una forma diferente y quedamos encantados.
Optamos por hacer pescadilla, pues es pescado de “temporada”, y conseguimos un buen sabor a un precio razonable. Aunque seguro que también está rico con otro pescado blanco como la merluza.
Como compramos una pescadilla entera para esta receta utilizamos los lomos, aunque también se puede utilizar las otras partes, lo importante es que todas las que vayamos a cocinar tengan más o menos el mismo grosor, para que se queden hechos por igual. Confesamos que como nos gustó tanto el plato y nos sobró un poco de salsa, al día siguiente repetimos con el resto de pescado que teníamos.

Necesitamos para dos personas
Lomos de una pescadilla –limpios y cortados en 4 trozos-
1 cebolleta un poco grande
1 ajo
1 vaso de sidra
1 chorro de vino blanco
1 cucharada de salsa de tomate –tipo casero-
Aceite y sal

Empezamos
1º Preparamos la salsa:
En una sartén con un poquito de aceite doramos el ajo pelado y partido por la mitad. Después incorporamos la cebolleta cortada en juliana y dejamos que se poche todo a fuego bajo.
Cuando la cebolleta esté blanda añadimos la sidra, el vino blanco y la salsa de tomate. Dejamos reducir en la sartén a fuego bajo medio y pasamos por la batidora.
2º Cocinamos el pescado.
Untamos con aceite el fondo de una fuente apta para horno y que tenga tapa. Colocamos la pescadilla con la parte de la piel hacia abajo. Ponemos la tapa y metemos en el horno previamente precalentado a175-200º C durante 12-15 minutos, dependiendo del tamaño de los trozos de pescado. Lo importante es que nos se nos quede seca, por ello optamos por utilizar el recipiente con tapa.
3º Emplatamos
Sacamos la pescadilla del horno, la colocamos en los platos y salseamos.
Listo, que aproveche.

En casa nos gusta acompañarlo con…
Aprovechando que íbamos a utilizar el horno hicimos una guarnición de patatas al horno, cortadas en rodajas muy finas. Perfecto acompañamiento.

Consejos
Si queremos que nuestro plato tenga gusto a ajo, debemos incorporarlo a la receta antes que la cebolleta, ya que el agua que suelta al pocharse no dejará que “salga” el sabor del ajo porque se nos cocerá. Esto nos vale también para cualquier otro plato que lleve ajo.
Para no desaprovechar la sidra en vez de una botella grande podéis utilizar la que venden en botellines de 25 cl.

La idea de esta receta
De vez en cuando en los envases de los alimentos el fabricante nos sugiere alguna receta para cocinar su producto. Leímos la receta en un envase de merluza congelada, nos pareció interesante y compramos la sidra… que se quedó en el armario. Meses más tarde, ordenando la cocina apareció la sidra, que no la merluza, decidimos ponernos el delantal y hacerla adaptándola a lo que teníamos en la nevera. 

jueves, 28 de julio de 2011

Salmón marinado




Un clásico, rico y fácil, que podremos utilizar en muchos platos.

Necesitamos
Salmón fresco
Sal gorda
Azúcar
Eneldo

Empezamos
Compramos en la pescadería un buen trozo de salmón. Preferiblemente que sea del trozo del centro. Pedimos al pescader@ que nos quite las espinas pero no las escamas.
En un bol mezclamos dos partes de sal y una de azúcar en cantidad suficiente para poder cubrir el trozo de salmón. Después echamos una cucharada de eneldo y mezclamos todo bien.




En un recipiente suficientemente grande colocamos una capa de la mezcla colocamos el salmón estirado y cubrimos todos muy bien con el resto de la sal y el azúcar.
Para acabar colocamos algo de peso encima del recipiente con el salmón (por ejemplo un tupper lleno de agua) y metemos en la nevera durante 1 día y medio o dos.
Pasado el tiempo indicado, sacamos el salmón, retiramos la mezcla de sal y azúcar, lo lavamos muy bien y secamos.
Lo cubrimos con film transparente y listo para cuando lo necesitemos.

Consejo
Aunque aguanta bastante tiempo en la nevera si queremos que lo haga más podemos cortarlo en tacos o lonchas, meterlo en un tarro y cubrirlo con aceite.
Si lo vamos a utilizar poco a poco aunque en un breve periodo de tiempo, podemos ir cortando salmón según lo vayamos necesitando, de esta manera no se nos quedará seco.

miércoles, 20 de julio de 2011

Lasaña de espinacas y champiñones




Aquí uno de los platos que solemos cocinar cuando viene gente a comer, porque lo podemos dejar preparado y terminarlo de hacer antes de sentarnos a la mesa (y no decepciona).

Necesitamos para 4 personas
500 grs de espinacas (preferiblemente frescas)
16 champiñones aproximadamente
Salsa de tomate
4 quesitos
4 cucharadas de leche
Dos latas de paté de atún
12 placas de lasaña
Queso parmesano
Una cucharada de mantequilla
Aceite y sal
Salsa bechamel (aceite, harina, leche y sal)

Empezamos
Cocemos las espinacas en abundante agua, las escurrimos bien y reservamos.
En una sartén cocinamos los champiñones, limpios y cortados en láminas, con un chorrito de aceite hasta que estén blanditos.
En un vaso de batidora introducimos las espinacas y los champiñones y los picamos con el accesorio picador de la batidora a velocidad lenta. Ojo, no mucho, lo suficiente para que quede una masa más o menos homogénea.
En la misma sartén que hemos salteado los champiñones ponemos la mezcla junto con la leche y los quesitos y dejamos que se deshaga el queso y se evapore el agua, todo a ello a fuego bajo-medio.
Después incorporamos unas cuatro cucharadas de salsa de tomate y el atún para que le de consistencia y mezclamos bien. Cocinamos la mezcla final hasta que veamos que tengamos la consistencia deseada. Salamos al gusto.
Preparamos una salsa bechamel ligera. Para ello calentamos dos cucharadas de aceite en una sartén o cazuela, incorporamos dos cucharadas de harina y removemos con un batidor de mano. Cuando tengamos la mezcla vamos incorporando medio litro de leche poco a poco (sin dejar de remover), todo ello a fuego bajo, lentamente…  Retiramos del fuego cuando tengamos una salda ligera, no muy espesa.
Posteriormente, preparamos las placas de lasaña siguiendo las instrucciones que nos indica el fabricante.
En un recipiente apto para el horno, untamos un poco de bechamel en el fondo colocamos unas placas de lasaña, añadimos un poco de la mezcla, después otra capa placas y otra de mezcla y, finalmente, otra de placas. Repartimos el resto de la bechamel por encima y espolvoreamos el queso parmesano rallado y ponemos la mantequilla cortada en trocitos por encima.
Para terminar, metemos todo en el horno durante 10-12 minutos, hasta que veamos que el queso está gratinado.

Consejo
Si queremos hacer una receta más “ligera” podemos sustituir la bechamel por salsa de tomate. Además se puede utilizar un paté de atún con 0% de m.g. ya que los interesa es que de consistencia a la mezcla de las espinacas y los champiñones. No es lo mismo, pero no defrauda.

La idea de esta receta
Qué recuerdos… solía venir algún que otro domingo cuando regresaba a Madrid después de haber pasado el fin de semana en casa. Además como compartía piso con compañeros que no comían carne era un plato muy aplaudido cuando llegaba.

miércoles, 13 de julio de 2011

Lomo con salsa de naranja




Otra receta sencilla. No es que no sepamos hacer platos elaborados, alguno sabemos :-), pero ahora estamos publicando aquellos que nos parecen sencillos y ricos, muy ricos. Este es uno de ellos.

Necesitamos para 4 personas
500 grs de lomo de cerdo (en una pieza) –aproximadamente-.
1 vaso (generoso) de zumo de naranja recién exprimido
3 cucharadas de azúcar
3 cucharadas de agua
3 cucharadas de vinagre
Aceite
Pimienta y sal
Malla para cocinar
Fécula de patata o maicena

Empezamos
Salamos el lomo y le echamos la pimienta negra recién molida. Lo metemos en la malla de cocina y lo atamos.
Ponemos un poco de aceite en una cazuela y cuando esté bastante caliente metemos el lomo para marcarlo (dorarlo por ambos lados), después añadimos el zumo de naranja hasta que el lomo deje de "sangrar". Para saberlo podemos meter un aguja o el palo de un pincho moruno, si sale limpio es que está en su punto. Es preferible que le lomo quede poco hecho a que se pase, ya que luego lo terminaremos de cocinar.
Sacamos el lomo y dejamos la salsa en la cazuela. Dejamos enfriar el lomo y lo cortamos en rodajas.
En una sartén (buena de las que tenemos en casa que no se pegan) añadimos el agua y el azúcar y hacemos un caramelo un poco dorado –que no se nos queme-. Cuando esté hecho añadimos un chorrito de zumo de naranja y el vinagre, dejándolo a fuego lento para que se deshaga el caramelo.
En la cazuela en la que hemos hecho el lomo, que todavía tiene el zumo de naranja, añadimos la mezcla del caramelo y la vinagre, y una cucharada de fécula de patata o maizena para que ayude a espesar. Lo ponemos a fuego medio y cuando esté caliente y la salsa un poco reducida añadimos el lomo. Lo cocinamos durante 5 minutos (o el tiempo que veamos necesario para que el lomo esté en el punto que queramos). Ya está listo para comer.

Truco
En la carnicería en la que realizamos habitualmente la compra nos dieron un sencillo truco para meter el lomo en la malla. Para ello necesitamos una botella de agua de litro y medio a la que cortaremos el “culo” con un cuchillo, después ponemos la malla por fuera de la botella. Introducimos el lomo en el interior de la botella y cortamos su parte superior (ahora lo que tenemos es un “tubo” con el lomo dentro y la malla fuera). Hacemos un nudo en una de las partes de la malla y empujamos el lomo hacia fuera de la botella por el lado que hemos hecho el nudo. Cuando esté todo el lomo fuera con la malla atamos el otro extremo y listo. Sencillo ¿verdad?



La idea de esta receta
Este plato es uno de los que a veces suelen llegar a casa en “tupper” y como está tan rica hemos decido pedirle a la “cocinera” la receta para poder disfrutarla más a menudo.


martes, 5 de julio de 2011

Bizcocho de chocolate con nueces (receta rápida al microondas)


Hace poco hemos recibido una sugerencia para nuestro blog, que incluyamos algunas recetas que permitan “cocinar con niños”. Bueno, pues vamos a intentarlo…
Aunque en casa no haya ningún niño (a veces nos comportamos como ellos...) nos hemos intentado poner en su piel y buscar entre nuestras recetas alguna que pueda elaborarse con los más pequeños de la casa. Este es el resultado.

Necesitamos
125 grs de mantequilla
125 grs de chocolate para postres
125 grs de azúcar
80 grs de harina
3 huevos
3 cucharadas de leche
50 grs de nueces peladas
½ sobre de levadura
Mantequilla para untar el molde

Empezamos
Primero untamos el molde con un poco de mantequilla a temperatura ambiente. Como lo vamos a hacer con niños podemos “jugar a pintarlo” con un pincel de silicona. Después espolvoreamos un poco de harina.
Por otro lado, troceamos el chocolate y lo ponemos en un recipiente junto con una cucharada de agua en el microondas hasta que se deshaga. Ojo, que no se os queme… En otro recipiente fundimos la mantequilla, también el microondas.
Mezclamos la mantequilla y el chocolate hasta tener una mezcla homogénea.
En un bol un poco grande echamos los huevos, el azúcar, la leche, la harina y la levadura y batimos (mejor con un batidor de mano). Añadimos la mezcla de chocolate y mantequilla y seguimos batiendo hasta que esté todo bien, pero que bien, mezclado. Como no es una masa muy espesa los pequeños la podrán mezclar sin ningún problema,
Vertemos la mezcla en el molde y añadimos las nueces. Lo metemos en el microondas a potencia máxima unos 7 u 8 minutos, en función de la potencia del micro. Dejamos reposar unos 5 minutos antes de sacarlo.
Cuando esté templado lo desmoldamos y decoramos al gusto.
En esta ocasión como pensamos la receta para los niños lo decoramos con unas plantillas y azúcar glass. Si queréis ellos mismos pueden realizar las plantillas (si, de aquellas que hacíamos con un punzón cuando éramos pequeños). También se podría decorar con cobertura de chocolate, “lacasitos”, nueces chocolateadas… lo dejamos en vuestra imaginación. 
Y aquellos que lo vais a cocinar con los pequeños de la casa contarnos la experiencia.





















Truco
Para dejar el bol de la mezcla bien “limpito” y aprovecharla toda utilizar una lengua de silicona (a no ser que os apetezca untar con el dedo…)

La idea de esta receta
Esta es una receta me la pasó un antiguo compañero de trabajo que el día de su cumpleaños nos deleitó con ella.