lunes, 16 de enero de 2012

Rollitos de pollo al cava con champiñones

Rollitos de pollo al cava con champiñones
Pasados los días festivos navideños podemos encontrarnos en nuestra nevera con alguna que otra botella de cava abierta o, en el mejor de los casos, las botellas de cava se nos acumulan en el armario.
Ante una de estas situaciones decidimos hacer hueco en el armario, aprovechar el jamón de la cesta de navidad y preparar este plato, con unos resultados altamente satisfactorios.

Para dos personas necesitamos
Media pechuga de pollo hecha filetes finitos (5/6 filetes)
5/6 lonchas (finas) de jamón serrano
3/4 lonchas de queso
150-200 grs champiñones
Una cucharada rasa de harina
300-350 ml de cava
1 puñado de almendras crudas (o ya tostadas…)
Salsa de soja
Aceite y sal

Empezamos
1º Hacemos los rollitos de pollo
Colocamos encima de cada filete una loncha de jamón y media de queso, de manera que no abulte mucho y nos permita enrollar el filete. Si los filetes de pechuga son grandes podemos poner una loncha entera de queso.
Enrollamos cada filetes sobre si mismo y sujetamos con ayuda de un palillo, poniendo especial cuidado en sujetar bien los bordes para que no se salga el queso cuando lo cocinemos. Nos tiene que quedar con la forma de un pequeño “paquete”.
En una sartén, con un poquito de aceite bien caliente, cocinamos los rollitos vuelta y vuelta, de manera que se queden dorados y sellados.
2º Cocinamos la salsa.
Lavamos y laminamos los champiñones.
Añadimos otro poco de aceite a la misma sartén en la que hemos marcado los rollitos de pollo y salteamos los champiñones junto con una pizca de sal. Ojo, la justa, que el plato ya lleva jamón y salsa de soja.
Mientras tanto, si no tenemos almendras tostadas, las ponemos en una sartén, sin aceite, hasta que se tuesten, sin que se nos quemen. Después las partimos en trocitos pequeños.
Cuando los champiñones estén cocinados añadimos la harina y removemos un poco más.
Finalmente añadimos el cava, un poco de salsa de soja y las almendras a la sartén en la que tenemos los champiñones.
3º Cocinamos
Cuando la salsa empiece a hervir añadimos los rollitos y dejamos que se cocine a fuego medio todo junto, hasta que reduzca la salsa y el pollo se termine de hacer. El tiempo depende del grosor de los rollitos, en nuestro caso lo tuvimos 20-25 minutos
4º Presentamos
Sacamos los rollitos de la sartén y acompañamos con los champiñones y la salsa.

Consejo
Si los filetes de pechuga son un poco pequeños podemos estirarlos con ayuda de un rodillo, de esta manera será más fácil rellenarlos
En casa, para evitar que el queso se salga, utilizamos queso bajo en materia grasa.

domingo, 8 de enero de 2012

Pastel de sándwich



Pastel de sándwich


Este año hemos sido bastante buenos, por eso el los Reyes Magos nos han traído un buen y necesario regalo, un horno. A nuestro Rey Mago: muchas gracias.
Para estrenarlo hemos realizado una receta muy sencilla, tan sencilla que lo más complicado ha sido ponerla un nombre.
Como es una receta muy fácil la podéis cocinar con los más pequeños de la casa, se lo pasarán “pipa”.
Por cierto, se puede comer caliente o frío, lo que la hace ideal para llevar a reuniones de amigos, a comidas en el campo… Recordar que lo podéis hacer tan grande como queráis.

Para dos personas necesitamos
3 rebanadas de pan de molde blanco sin corteza
1 huevo
200 ml de leche evaporada
Azúcar
6-8 lonchas de paleta cocida (o jamón cocido)
4 lonchas de queso

Empezamos
1º Hacemos el caramelo
Ponemos en un cazo una cucharada colmada de azúcar y otra de agua, dejamos que se dore y lo retiramos del fuego.
Cubrimos el fondo de un recipiente, apto para el horno y del tamaño aproximado de las rebanadas del pan de molde, con el caramelo.
2º Montamos sándwich
En primer lugar mezclamos el huevo batido y la leche evaporada. Lo dejamos preparado para luego mojar las rebanadas de pan de molde en la mezcla.
Ahora vamos a montar el sándwich. Para ello cubrimos el molde con un par de lonchas de paleta, los bordes también.
Después de manera alterna vamos poniendo rebanada de pan, untada en la mezcla de huevo y leche evaporada, una loncha de queso y dos de paleta. Cuando untemos la rebanada de pan, antes de colocarla en el molde, la dejamos escurrir un poco.
Para acabar, después de la tercera rebanada de pan de molde, colocamos una loncha de paleta y espolvoreamos una cucharadita de azúcar.
3º Cocinamos el pastel
Para evitar que la paleta se quede un poco seca cubrimos el recipiente con papel de aluminio.
Cocemos el pastel en el horno, previamente precalentado a 180º, al baño maría durante 35-45 minutos.
4º Presentamos
Sacamos el pastel del horno y esperamos un poco a que se temple. Lo desmoldamos y presentamos dejando arriba la parte en la que hemos puesto el caramelo.

Consejo
Podemos hacer el pastel de los “pisos” que queramos, y tan grande cómo deseemos. –tan solo aumentar la cantidad de ingredientes siguiendo las proporciones indicadas anteriormente.
Si lo vais a comer fría, esperar a que se enfríe para desmoldarlo y cortarlo en porciones individuales, es mucho más fácil.

La idea de esta receta
Gracias a una amiga, Bea, este pastel se ha convertido ya en un clásico de las reuniones de los amigos, y debido al éxito que siempre tiene, quisimos incluir “esta apuesta segura” a nuestro recetario.
Muchas gracias Bea, todo el mundo se queda encantado cuando lo prueba, y nosotros estamos esperando que nos la repitas la próxima vez que nos juntemos.

domingo, 1 de enero de 2012

Flan de Naranja


Flan de Naranja

Hoy continuamos nuestra andadura con un postre, Flan de Naranja.
Quizás lo mejor de este postre no sea el flan en sí, que sin duda es delicioso, sino que es para dos personas. No es habitual en repostería encontrar recetas para tan pocos comensales, y fue esa razón la que nos animó a añadirla a nuestro blog, que a partir de ahora tendrá una etiqueta nueva, haciendo honor a su nombre, COCINA PARA 2 . Esperamos que os guste.

Para dos personas necesitamos
60 grs de azúcar
1 cucharada de zumo de naranja
1 cucharada de mermelada de naranja
2 huevos
85 ml de nata para montar
100 ml de leche
Ralladura de la cáscara de media naranja

Empezamos
1º Hacemos el caramelo
Ponemos en un cazo 20 grs de azúcar, el zumo de naranja y la mermelada. Dejamos que hierva y lo retiramos del fuego.
Ponemos esta mezcla en una flanera, repartiéndola por la base y los lados. Metemos la flanera en el frigorífico para que se solidifique un poco.
2º Elaboramos el flan
Antes de empezar, para ir adelantando, precalentamos el horno a 175º.
En un bol montamos la nata con ayuda de unas varillas manuales o con la batidora. Después añadimos la leche y batimos un poco más.
En otro bol mezclamos los huevos con el resto del azúcar. Cuando tengamos una mezcla homogénea incorporamos la nata y la leche que teníamos preparada junto con la ralladura de la cáscara de naranja. Batimos el conjunto y lo vertemos en la flanera (u otro recipiente similar) pasándolo por un colador chino.
3º Cocemos el flan
Cocinamos el flan en el horno al baño maría, es decir, metemos la flanera dentro de un recipiente más grande con agua, durante 40 minutos.
4º Presentamos
Cuando el flan esté frío lo desmoldamos y adornamos con unas rodajas de naranja o unos barquillos.

Consejo
Para hacer este flan, nosotros utilizamos una pequeña flanera, recordar que es para dos personas, de 15 cm de diámetro. Este tamaño es ideal para el flan.

La idea de esta receta
Sacada del libro “Cocina para parejas” Editorial NGV.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Patatas a la Importancia


Patatas a la importancia
...o como se han llamado en mi casa desde siempre, patatas rebozadas.
Hoy hacia un día de esos que te apetece estar en casa agusto. Teníamos un conejo al ajillo con ensalada, pero al final nos decidimos por acompañarlo con un plato más acorde con la temperatura de esta época del año.
Un plato tradicional que nunca ha faltado acompañado de mi familia. Para mí, todo un homenaje.

Ingredientes (para 4 personas)
2 patatas grandes
5 dientes de ajo
Harina
Perejil picado
1 huevo
Aceite
1 hoja de laurel
Agua
1 vaso de vino blanco

Empezamos
Pelamos, lavamos y cortamos las patatas del grosor de un dedo aproximadamente.
Las salamos al gusto y las rebozamos. Ya sabéis, las pasamos por harina (sacudiendo la sobrante) y luego por huevo, para posteriormente freírlas brevemente en aceite caliente hasta verlas doradas
Reservamos las patatas.
En una cazuela plana, o una sartén honda, con el fondo cubierto con un poco de aceite, sofreímos unos ajos con el laurel y abundante perejil picado hasta que queden ligeramente dorados. Añadimos una cucharada rasa de harina y removemos para dorarla evitando se nos formen grumos.
Incorporamos el vino blanco, las patatas y agua suficiente para cubrir el conjunto.
Salamos la salsa como más nos guste y dejamos cocer unos 45 minutos a fuego suave.

Consejos
Si no estas seguro de que estén cocinadas, basta con introducir un palillo en una patata y si sale y entra con facilidad estarán en su punto.

En casa nos gusta acompañarlo con…
Un acompañamiento muy agradecido son unas chuletillas de cordero bien "churruscaditas". Aunque esto lo digo porque siempre las he comido así en mi casa, de verdad que es una combinación exquisita.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Albóndigas en salsa con azafrán




Albóndigas en salsa con azafrán
Recetas de albóndigas hay a montones, nosotros ya publicamos unas de bacalao -albóndigas de bacalao- . Es unos de los platos más socorridos de nuestra cocina, principalmente porque, como la pasta, admite casi de todo. Ya os iremos dando más recetas, tenemos unas cuantas –desde las más clásicas hasta las más exóticas-. 
No os asustéis por lo largo de la receta… todo lo bueno necesita tiempo en la cocina y unas buenas explicaciones.

Necesitamos para 4 personas
Para la masa de albóndigas:
600 gr. de carne picada
1 diente de ajo muy picado
30 gr. de miga de pan empapada en leche
1 huevo
Sal
Pimienta negra molida
1 cucharada de perejil picado
Para la salsa:
Aceite
1 cebolla
1 diente de ajo picado
1 hoja de laurel
1 cucharadita de harina
125 ml de vino blanco
250 ml de caldo de carne o pollo
100 gr. de guisantes congelados
A parte:
1 patata grande
Aceite para freír
Harina
Empezamos
Preparamos las albóndigas
Para preparar las albóndigas mezclamos, en un bol amplio, todos ingredientes necesarios para la masa. Mézclarlo bien para que todos los ingredientes hagan una masa compacta y homogénea (nosotros hacemos la mezcla con las manos).
Vamos formando las albóndigas cogiendo porciones del preparado con una cuchara sin que esta se llene mucho. Hay que procurar que todas queden con un tamaño similar para una mejor presentación. Cada porción la trabajamos con las manos para darle la forma redondeada, pero ahora no hay que obsesionarse en dejarlas perfectas.
Si la masa es muy pegajosa, y se trabaja mal, se puede enmendar con un poco de pan rallado bien mezclado con el resto de los ingredientes.
Una vez dada la forma a las albóndigas (saldrán unas veinte), vamos preparando una sartén con aceite para freírlas. Mientras se calienta el aceite vamos pasando cada bola de carne por harina y es ahora cuando las podemos dar una forma más perfecta.
Las freímos hasta que la harina se valla dorando y las reservamos.
Preparamos la salsa
Una vez preparadas las albóndigas pasamos a hacer la salsa en una cazuela plana o sartén.
Para ello pochamos la cebolla picada y un diente de ajo, y le incorporamos la hoja de laurel.
Cuando veamos la cebolla está transparente añadimos una cucharadita de harina y removemos bien con una cuchara de madera. Incorporamos el vino, las albóndigas y, cuando el alcohol se haya evaporado un poco, el caldo caliente.
Dejamos cocinar a fuego suave unos 5 minutos, para después incorporar el azafrán y los guisantes. A fuego suave dejamos cocinar el conjunto entre 10 y 15 minutos.
3º Preparamos las patatas
Cortamos las patatas en dados (o como dice una amiga, en “cuadros”) y las freímos en una sartén con abundante aceite.
4º Emplatamos
Tenemos dos opciones, la primera es servir las patatas como acompañamiento.
La segunda es incorporarlas al guiso cinco minutos antes de que se finalice de hacer para que queden empapadas con la salsa.

Consejos:
Si no disponemos de miga de pan la sustituimos por una rebanada de pan de molde blanco sin corteza.
El caldo es mejor casero si tenemos. Si no disolvemos una pastilla en 250 ml. de agua caliente.
Para sacarle todo el sabor al azafrán tostaremos unos segundos la hebras en una sartén y las machacamos en un mortero. Echamos un poco de salsa y lo vertimos todo en la cazuela.

La idea de esta receta
Vimos esta receta en uno de los blogs que seguimos, Javi Recetas.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cogollos con queso y nueces


Cogollos con queso y nueces



Esta es una de esas recetas que ha nacido de “cocinar” aquello que teníamos en casa: cogollos, queso de untar, nueces (que nos sobraron cuando elaboramos el Bizcocho de chocolate con nueces) y miel. Con una elaboración tan fácil no se puede pedir un resultado mejor.

Necesitamos para dos personas
3 cogollos
Queso de untar
Nueces
Miel

Empezamos
Esta vez la receta no puede ser más sencilla.
Partimos los cogollos por la mitad y retiramos el “corazón” (la parte blanca que es un poco dura).  Untamos los cogollos con el queso, colocamos unos trocitos de nueces peladas y terminamos echando un chorrito de miel por encima de todo.
Ya sólo nos queda ponerlo en la mesa y disfrutar de este rico y sano plato.

En casa nos gusta acompañarlo con…
Es ideal como aperitivo o entrante a una comida que sea un poco copiosa o como parte de una cena. Mirar que pinta tiene...





jueves, 3 de noviembre de 2011

Patatas meneadas

Patatas meneadas




Desde que tengo uso de razón recuerdo en todos los bares de Salamanca esta típica receta charra. Un plato de orígenes humildes, sencillo y barato, pero no por ello falto de carácter. Perfecto para estos meses fríos que se nos avecinan.

Para 4 personas necesitamos:
2 patatas medianas
2 lonchas de panceta
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
Cominos
Pimentón dulce
Aceite
Agua
Sal
Guindillas verdes o piparras (opcional)

Empezamos:
Cortamos la panceta en tiras y la freímos con tres cucharadas de aceite hasta que queden bien crujientes. La apartamos de la sartén cuando esté preparada y reservamos el aceite.

Por otro lado cortamos las patatas en trozos pequeños y las cocemos con el agua suficiente para cubrirlas junto con un chorro de aceite, una hoja de laurel , un diente de ajo y sal. Con 25-30 minutos bastará.

Al final de la cocción retiramos la mayoría del agua  y comenzamos, con una cuchara de madera, a machacar y menear las patatas hasta conseguir un puré más o menos informal.
En el aceite que nos sobró de freír la panceta sofreimos un diente de ajo cortado en láminas.
Cuando esté listo y haya aportado sabor lo retiramos y añadimos el pimentón y los granos de comino picado. En este momento es preciso que el aceite no esté muy caliente para que no se queme el pimentón. Removemos brevemente e incorporamos la mezcla sobre el puré para seguir meneando un rato más y mezclar todo.

Servimos caliente y acompañado, en el mismo plato, con la panceta y las piparras.

Consejo:
La textura que más os guste la tenéis que calcular entre el agua que se aparta de las patatas y el aceite que hay en la sartén. Tened en cuenta que una panceta con mucha grasa la va a soltar en el aceite al freírla.
Si os gustan los platos picantes podéis sustituir la mitad del pimentón dulce por uno picante.