miércoles, 7 de diciembre de 2011

Patatas a la Importancia


Patatas a la importancia
...o como se han llamado en mi casa desde siempre, patatas rebozadas.
Hoy hacia un día de esos que te apetece estar en casa agusto. Teníamos un conejo al ajillo con ensalada, pero al final nos decidimos por acompañarlo con un plato más acorde con la temperatura de esta época del año.
Un plato tradicional que nunca ha faltado acompañado de mi familia. Para mí, todo un homenaje.

Ingredientes (para 4 personas)
2 patatas grandes
5 dientes de ajo
Harina
Perejil picado
1 huevo
Aceite
1 hoja de laurel
Agua
1 vaso de vino blanco

Empezamos
Pelamos, lavamos y cortamos las patatas del grosor de un dedo aproximadamente.
Las salamos al gusto y las rebozamos. Ya sabéis, las pasamos por harina (sacudiendo la sobrante) y luego por huevo, para posteriormente freírlas brevemente en aceite caliente hasta verlas doradas
Reservamos las patatas.
En una cazuela plana, o una sartén honda, con el fondo cubierto con un poco de aceite, sofreímos unos ajos con el laurel y abundante perejil picado hasta que queden ligeramente dorados. Añadimos una cucharada rasa de harina y removemos para dorarla evitando se nos formen grumos.
Incorporamos el vino blanco, las patatas y agua suficiente para cubrir el conjunto.
Salamos la salsa como más nos guste y dejamos cocer unos 45 minutos a fuego suave.

Consejos
Si no estas seguro de que estén cocinadas, basta con introducir un palillo en una patata y si sale y entra con facilidad estarán en su punto.

En casa nos gusta acompañarlo con…
Un acompañamiento muy agradecido son unas chuletillas de cordero bien "churruscaditas". Aunque esto lo digo porque siempre las he comido así en mi casa, de verdad que es una combinación exquisita.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Albóndigas en salsa con azafrán




Albóndigas en salsa con azafrán
Recetas de albóndigas hay a montones, nosotros ya publicamos unas de bacalao -albóndigas de bacalao- . Es unos de los platos más socorridos de nuestra cocina, principalmente porque, como la pasta, admite casi de todo. Ya os iremos dando más recetas, tenemos unas cuantas –desde las más clásicas hasta las más exóticas-. 
No os asustéis por lo largo de la receta… todo lo bueno necesita tiempo en la cocina y unas buenas explicaciones.

Necesitamos para 4 personas
Para la masa de albóndigas:
600 gr. de carne picada
1 diente de ajo muy picado
30 gr. de miga de pan empapada en leche
1 huevo
Sal
Pimienta negra molida
1 cucharada de perejil picado
Para la salsa:
Aceite
1 cebolla
1 diente de ajo picado
1 hoja de laurel
1 cucharadita de harina
125 ml de vino blanco
250 ml de caldo de carne o pollo
100 gr. de guisantes congelados
A parte:
1 patata grande
Aceite para freír
Harina
Empezamos
Preparamos las albóndigas
Para preparar las albóndigas mezclamos, en un bol amplio, todos ingredientes necesarios para la masa. Mézclarlo bien para que todos los ingredientes hagan una masa compacta y homogénea (nosotros hacemos la mezcla con las manos).
Vamos formando las albóndigas cogiendo porciones del preparado con una cuchara sin que esta se llene mucho. Hay que procurar que todas queden con un tamaño similar para una mejor presentación. Cada porción la trabajamos con las manos para darle la forma redondeada, pero ahora no hay que obsesionarse en dejarlas perfectas.
Si la masa es muy pegajosa, y se trabaja mal, se puede enmendar con un poco de pan rallado bien mezclado con el resto de los ingredientes.
Una vez dada la forma a las albóndigas (saldrán unas veinte), vamos preparando una sartén con aceite para freírlas. Mientras se calienta el aceite vamos pasando cada bola de carne por harina y es ahora cuando las podemos dar una forma más perfecta.
Las freímos hasta que la harina se valla dorando y las reservamos.
Preparamos la salsa
Una vez preparadas las albóndigas pasamos a hacer la salsa en una cazuela plana o sartén.
Para ello pochamos la cebolla picada y un diente de ajo, y le incorporamos la hoja de laurel.
Cuando veamos la cebolla está transparente añadimos una cucharadita de harina y removemos bien con una cuchara de madera. Incorporamos el vino, las albóndigas y, cuando el alcohol se haya evaporado un poco, el caldo caliente.
Dejamos cocinar a fuego suave unos 5 minutos, para después incorporar el azafrán y los guisantes. A fuego suave dejamos cocinar el conjunto entre 10 y 15 minutos.
3º Preparamos las patatas
Cortamos las patatas en dados (o como dice una amiga, en “cuadros”) y las freímos en una sartén con abundante aceite.
4º Emplatamos
Tenemos dos opciones, la primera es servir las patatas como acompañamiento.
La segunda es incorporarlas al guiso cinco minutos antes de que se finalice de hacer para que queden empapadas con la salsa.

Consejos:
Si no disponemos de miga de pan la sustituimos por una rebanada de pan de molde blanco sin corteza.
El caldo es mejor casero si tenemos. Si no disolvemos una pastilla en 250 ml. de agua caliente.
Para sacarle todo el sabor al azafrán tostaremos unos segundos la hebras en una sartén y las machacamos en un mortero. Echamos un poco de salsa y lo vertimos todo en la cazuela.

La idea de esta receta
Vimos esta receta en uno de los blogs que seguimos, Javi Recetas.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Cogollos con queso y nueces


Cogollos con queso y nueces



Esta es una de esas recetas que ha nacido de “cocinar” aquello que teníamos en casa: cogollos, queso de untar, nueces (que nos sobraron cuando elaboramos el Bizcocho de chocolate con nueces) y miel. Con una elaboración tan fácil no se puede pedir un resultado mejor.

Necesitamos para dos personas
3 cogollos
Queso de untar
Nueces
Miel

Empezamos
Esta vez la receta no puede ser más sencilla.
Partimos los cogollos por la mitad y retiramos el “corazón” (la parte blanca que es un poco dura).  Untamos los cogollos con el queso, colocamos unos trocitos de nueces peladas y terminamos echando un chorrito de miel por encima de todo.
Ya sólo nos queda ponerlo en la mesa y disfrutar de este rico y sano plato.

En casa nos gusta acompañarlo con…
Es ideal como aperitivo o entrante a una comida que sea un poco copiosa o como parte de una cena. Mirar que pinta tiene...





jueves, 3 de noviembre de 2011

Patatas meneadas

Patatas meneadas




Desde que tengo uso de razón recuerdo en todos los bares de Salamanca esta típica receta charra. Un plato de orígenes humildes, sencillo y barato, pero no por ello falto de carácter. Perfecto para estos meses fríos que se nos avecinan.

Para 4 personas necesitamos:
2 patatas medianas
2 lonchas de panceta
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
Cominos
Pimentón dulce
Aceite
Agua
Sal
Guindillas verdes o piparras (opcional)

Empezamos:
Cortamos la panceta en tiras y la freímos con tres cucharadas de aceite hasta que queden bien crujientes. La apartamos de la sartén cuando esté preparada y reservamos el aceite.

Por otro lado cortamos las patatas en trozos pequeños y las cocemos con el agua suficiente para cubrirlas junto con un chorro de aceite, una hoja de laurel , un diente de ajo y sal. Con 25-30 minutos bastará.

Al final de la cocción retiramos la mayoría del agua  y comenzamos, con una cuchara de madera, a machacar y menear las patatas hasta conseguir un puré más o menos informal.
En el aceite que nos sobró de freír la panceta sofreimos un diente de ajo cortado en láminas.
Cuando esté listo y haya aportado sabor lo retiramos y añadimos el pimentón y los granos de comino picado. En este momento es preciso que el aceite no esté muy caliente para que no se queme el pimentón. Removemos brevemente e incorporamos la mezcla sobre el puré para seguir meneando un rato más y mezclar todo.

Servimos caliente y acompañado, en el mismo plato, con la panceta y las piparras.

Consejo:
La textura que más os guste la tenéis que calcular entre el agua que se aparta de las patatas y el aceite que hay en la sartén. Tened en cuenta que una panceta con mucha grasa la va a soltar en el aceite al freírla.
Si os gustan los platos picantes podéis sustituir la mitad del pimentón dulce por uno picante.

domingo, 30 de octubre de 2011

Tortilla de bacalao


Tortilla de Bacalao

La tortilla nos parece una de las cenas más socorridas que tenemos. Y si además está rellena con buenos ingredientes y hecha con calma es un plato exquisito. 
En esta ocasión hemos hecho una pequeña variante que nos permite de disminuir el tiempo de preparación: hemos sustituido los pimientos por pimientos del padrón y la cebolla por cebolla crujiente de la que ya venden frita.

Para 2 necesitamos:
4 huevos
150 gr. de bacalao desalado
6 pimientos de padrón
1 cucharada de chips de cebolla frita
Aceite
Sal

Empezamos:
Picamos los pimientos y los sofreimos con unas tres cucharadas de aceite. Cuando calculemos que al pimiento le queda poco para terminar de hacerse añadimos la cebolla y vamos salteando el conjunto. Tenemos que mantener un fuego medio para que, ni se nos queme ni se nos cueza. 
El bacalao, que previamente habremos desmigado, lo incorporamos al final removiendo el conjunto brevemente. No os paséis cocinando el bacalao ya que con un par de minutos bastará. Retiramos la sartén del fuego y con ayuda de un colador escurrimos el exceso de aceite que presente el sofrito.
En un bol batimos los huevos con una pizca de sal para después incorporar el sofrito preparado.
Ahora viene el truco de dejar la tortilla en su punto: con dos cucharadas de aceite bien caliente comenzamos la primera cara de la tortilla. Al poco tiempo le damos la vuelta con maña y ayuda de un plato plano. Para la segunda cara preferimos mantener un fuego medio hasta terminar de hacerla. Debe quedar jugosa por dentro, casi con apariencia medio cruda. Aunque esto último es cuestión de gustos. Así nos gusta a nosotros...



Consejos:
Por supuesto que se puede hacer con pimiento verde y cebolla o cebolleta. Nosotros la hicimos así por probar con algo distinto.
El sofrito admite muy bien puerro picado, aún más si no se dispone de cebolla.
Este tipo de relleno ayuda mucho a que la tortilla quede jugosa de por si aunque se haya pecado de dejarla en el fuego más tiempo del debido.

La puedes acompañar con:
Una ensalada de tomate le viene muy bien. Aunque el menú típico de las sidrerías del norte de España la ofrecen como entrante, para seguir un un buen chuletón y acabar con un postre de queso con membrillo y nueces. Por supuesto acompañado de una buena sidra.


viernes, 21 de octubre de 2011

Crema de calabaza


Crema de calabaza

Cuando va llegando el otoño en casa no comemos tantas ensaladas porque va apeteciendo más esos primeros platos de cuchara y calentitos. Para empezar con algo sencillo hemos elegido esta sabrosa crema, ya que además, su ingrediente principal es de temporada.

Necesitamos:
400 gr. de calabaza
1 puerro
2 quesitos
Agua
Aceite
Sal
Pimienta negra (opcional)
Empezamos:
Pelamos bien la porción de calabaza y la cortamos, junto con los puerros, en trozos más o menos medianos. No los troceéis mucho porque nos costará más sacarlos de la olla.
Seguidamente rehogamos brevemente la verdura con un par de cucharadas de aceite en la olla.
Cubrimos con agua, salamos a gusto y cerramos la olla para llevarla a ebullición.
Cuando el indicador de la olla se encuentre en la posición dos bajamos el fuego al mínimo y cocemos durante unos tres minutos. La verdura debe presentar la textura suficiente para poderla batir bien sin que queden grumos. Si la cocemos más tiempo, además de perder nutrientes, se va a deshacer dificultándonos mucho sacarla.
Una vez cocinada la verdura la pasamos, ligeramente escurrida, al vaso de la minipimer. Añadimos los quesitos y el agua de la cocción suficiente para comenzar a batir. El resto del agua hay que ir incorporándola poco a poco hasta encontrar la textura deseada.
Y ya está lista la crema para servir o para, una vez enfriada a temperatura ambiente, guardarla en la nevera para el día siguiente.
Sugerencia:
Aunque el plato está listo para disfrutarlo a nosotros nos gusta moler un poco de pimienta negra por encima a la hora de servir. También admite unos picatostes.
Si queréis hacer de esta receta un plato para una ocasión especial podéis añadir un poco de patata a la cocción y sustituir los quesitos por un chorrito de nata. Ya sabéis, un plato algo más rico pero un poco menos "sano".

lunes, 10 de octubre de 2011

Tarta de manzana


Tarta de manzana



Quizás no sea la tradicional tarta de manzana que lleva masa y relleno, pero también está muy buena. Tiene la ventaja de que es sencilla y rápida, y tiene un resultado excelente.

Necesitamos
4 manzanas (en esta ocasión reineta)
2 huevos
1 vaso de leche
1 vaso de harina
1 vaso de azucar
1 sobre de preparado de flan (nosotros utilizamos Maizena Flanín el niño)
Mantequilla para untar el molde
Mermelada de naranja amarga

Empezamos
En un recipiente echamos la leche, la harina, los huevos, el azúcar y el preparado de flan. Mezclamos con las varillas de la batidora hasta que tengamos una mezcla homogénea.
Pelamos las manzanas, las cortamos en cuartos y hacemos rodajas finitas en forma de “media luna”.
Untamos un molde bajo apto para horno con la mantequilla, vertemos la mezcla y colocamos la manzana encima de la misma.
Metemos todo en el horno, previamente precalentado, y dejamos hornear durante 50 minutos a 180 grados. Es importante no abrir el horno durante todo este tiempo.
Sacamos la tarta del horno y, con ayuda de un pincel de silicona, la untamos con mermelada de naranja amarga. Volvemos a meterla otros 10 minutos más en el horno.
Sacamos del horno y dejamos enfriar. Lista para comer.

Consejo
Podemos sustituir la mermelada de naranja por otra de otro tipo, por ejemplo de albaricoque.

domingo, 2 de octubre de 2011

Hamburguesas con verduras al curry


Hamburguesas con verduras al curry

No os vamos a mentir, desde que hicimos este plato por primera vez ya lo hemos repetido en numerosas ocasiones haciendo pequeñas variantes (con curry, con salsa picante…). Solemos hacer unas cuantas y las congelamos ya que nos resultan muy socorridas para esas noches en las que no sabemos que cenar.

Necesitamos para hacer 8-10 hamburguesas
550-600 grs de carne picada de pollo y ternera
300-350 grs de espinacas
3 zanahorias
3 dientes de ajo
1-2 cucharada de mostaza antigua
1 cucharada de salsa de soja
Curry

Empezamos
1º Preparamos los ingredientes
Lavamos las hojas de espinacas y nos armamos de un poco de paciencia para quitarles los tallos. Las cocemos en una olla con abundante agua y las ponemos a escurrir en un colador. Es muy importante escurrirlas muy bien para que tengan el menor agua posible.
Lavamos, pelamos y rallamos finamente las zanahorias.
Quitamos los corazones de los dientes de ajo y los trituramos con el esprimeajos.
2º Hacemos las hamburguesas
En un bol ponemos la carne picada, las espinacas (recordar, muy bien escurridas), la zanahorias, el ajo, la mostaza y la soja. Mezclamos todo muy bien y añadimos el curry. La cantidad de curry a vuestro gusto. A nosotros nos gusta mucho (a uno más que a otro) y solemos echar un par de cucharaditas.
Si vemos que la masa ha quedado poco manejable añadimos un poco de pan rallado.
Damos forma a las hamburguesas y … listas para cocinar.

En casa nos gusta acompañarlo con…
Son muchas las formas de poder comer las hamburguesas, aquí os presentamos una muy apetecible. Como siempre es una sugerencia, siempre podéis utilizar vuestra imaginación y montar la hamburguesa con los ingredientes que más os gusten, o simplemente el filete de la hamburguesa acompañado de una ensalada o patatas fritas.
Ingredientes para acompañar las hamburguesas
Pan de hamburguesas
Tomate
Lechuga
Queso de cabra (rulo)
Champiñones.
Lavamos los champiñones, los laminamos y cocinamos en un sartén a fuego medio con un poco de aceite.
Lavamos la lechuga y el tomate. Cortamos el tomate en rodajas.
Tostamos el pan de las hamburguesas.
En una sartén o una plancha con un poco de aceite cocinamos las hamburguesas y mientras tanto montamos todos los ingredientes: colocamos un par de rodajas de tomate, un poco de lechuga, champiñones y un par de rodajas del rulo del queso de cabra encima del pan de la hamburguesas. Finalmente añadimos las hamburguesas calentitas.
Que aproveche.

Consejo

Como con los ingredientes indicados salen unas 8 ó 10 hamburguesas podéis congelarlas. Nosotros utilizamos un pequeño truco que nos es muy útil. Una vez que hemos dado forma a las hamburguesas las envolvemos en film transparente y las colocamos en la bandeja superior del congelador (la que suele venir para colocar las hieleras). Una vez que están congeladas las metemos en una bolsa, de esta manera se nos quedarán con la forma deseada y no se nos pegarán unas con otras.

martes, 20 de septiembre de 2011

Albóndigas de bacalao


Albóndigas de bacalao

Receta fácil (como casi todas las que publicamos) y de éxito seguro. Podemos ponerlas como plato principal o como entrante o aperitivo.
No decepcionan… aunque es esta ocasión la fotos no hace justicia a la receta.

Para unas 20-24 albóndigas necesitamos
550-600 grs de bacalao (fresco, desalado o congelado). En esta ocasión utilizamos bacalao fresco.
125 grs de miga de pan
1 vaso de leche caliente
1 huevo
2 dientes de ajo
1 cucharada de perejil picado
2 cebolletas
2 vasos de caldo de pescado
1 vaso de vino blanco
Harina para rebozar
Aceite

Empezamos
1º Preparamos la mezcla
Llenamos un cazo con agua fría y metemos el bacalao. Lo ponemos al fuego y lo retiramos cuando empiece a hervir. Lo dejamos que escurra bien.
Calentamos la leche y la mezclamos en un bol con la miga de pan desmenuzada.
Si el bacalao tiene espinas y/o escamas se las quitamos. Lo mezclamos con la miga de pan, el ajo muy picado, el huevo y el perejil.
Si vemos que la masa no queda consistente para dar forma a las albóndigas podemos añadir un poco de pan rallado para darle cuerpo.
Probamos el punto de sal de la masa y rectificamos al gusto.
2º Freímos las albóndigas
Damos forma a las albóndigas, las enharinamos y las freímos en abundante aceite bien caliente, hasta que queden doradas.
3ª Hacemos la salsa
A fuego lento. En una cazuela baja ponemos unas 6-8 cucharadas del aceite que hemos utilizado para freír las albóndigas y pochamos la cebolleta hasta que quede blanda. Añadimos un cucharada de harina y, cuando esté un poco dorada, el caldo de pescado y el vino blanco. Removemos la salsa un poco, dejamos que se evapore el vino y la pasamos por la batidora.
Una vez bien triturada, la ponemos otra vez en la cazuela con un poco de perejil picado y dejamos que espese…, al gusto.
4ª Terminamos
Añadimos las albóndigas a la cazuela con la salsa caliente y dejamos todo a fuego suave unos 5 minutos más
Listo para comer.

Consejos
Para dar forma a las albóndigas podemos utilizar dos cucharas, pasando la masa de una cuchara a otra hasta que queden con forma redonda.
Si no tenemos caldo de pescado podemos aprovechar el agua en el que hemos cocido el bacalao.

La idea de esta receta
Basada en una receta de la “maestra” Simone Ortega. Como podéis intuir, y os hemos adelantado, no decepciona.


lunes, 5 de septiembre de 2011

Bonito con pisto de calabacín


Bonito con pisto de calabacín



Una rica combinación y un plato ideal para aquellos a los que no gusta encontrarse espinas en el plato.
Esta es otra de las recetas que de vez en cuando van al congelador, para esos días que andamos un poco pillados de tiempo.
Por cierto, nosotros en casa cortamos las verduras en trozos grandes, por si acaso a alguno de los comensales no les gusta alguna de ellas (ya nos entendéis).

Para 2-3 personas necesitamos
1 rodaja de bonito cortada en tacos (500 grs aproximadamente)
4 tomates maduros
½ pimiento verde
1 cebolleta
1 calabacín pequeño
Harina
Aceite, sal y azúcar

Empezamos
1º Preparamos el bonito
Salamos los tacos de bonito y los enharinamos. Los freímos vuelta y vuelta en una sartén con aceite, el tiempo justo para marcarlos, no se tienen que hacer por dentro.
Reservamos.
2º Hacemos el pisto
Pelamos y cortamos el calabacín en tacos pequeños y lo salteamos en un sartén con un poco de aceite. Lo dejamos unos 15 minutos hasta que quede blandito.
Por otro lado, en una cazuela con un poco de aceite salteamos el pimiento verde cortado en juliana, durante unos 15-20 min (dependiendo de la textura que nos guste). Sacamos el pimiento de la cazuela y lo reservamos.
Añadimos un poco más de aceite a la cazuela e incorporamos la cebolla cortada en juliana. Cuando esté un poco blanda añadimos el tomate pelado y cortado en trocitos (si queremos podéis apartar las pepitas, a vuestra elección). Añadimos un poco de sal y una pizca de azúcar y dejamos que se fría el tomate a fuego medio-bajo. De vez en cuando vamos removiendo y aplastando los trozos de tomate con una cuchara de madera.
Finalmente mezclamos todos los ingredientes: el calabacín, el pimiento y el tomate con la cebolla.
3ª Juntamos todos los ingredientes
Incorporamos el bonito a la cazuela con el pisto y dejamos que se cocine a fuego medio durante 5-10 minutos, dependiendo del tamaño de los trozos de bonito (ojo, que no se nos haga mucho…). Si queremos, podemos incorporar un poco del aceite que hemos utilizado para freír el bonito, le dará buen gusto a la salsa. dApagamos el fuego y dejamos que se termine de cocinar encima del fuego apagado.

En casa nos gusta acompañarlo con…
Plato único… y completo (pescado y verduras).

Consejo
Para pelar bien los tomates podemos escaldarlos antes en una olla con agua hirviendo. Para ello lavamos los tomates y los hacemos un pequeño corte en la parte inferior (también conocida como “culo”) en forma de “X”. Preparamos una olla o cazuela con agua hirviendo y un recipiente con agua fría. Metemos los tomates durante un minuto, más o menos, en el agua hirviendo, los sacamos y los dejamos enfriar en el recipiente con agua fría. Ya podremos pelarlos con toda facilidad.


martes, 30 de agosto de 2011

Pechugas de pollo con pesto


Pechugas de pollo con pesto



Receta ideal para cuando tenemos poco tiempo para cocinar.

Para 2 personas necesitamos
Una pechuga de pollo
8-10 tomates cherry
Aceite de oliva
Pesto

Empezamos
Hacemos la salsa de pesto y la reservamos.
Colocamos la pechuga de pollo cortada en 4 trozos y sin piel en una fuente apta para horno y la rociamos con un poco de aceite de oliva y la metemos 7-8 minutos el en horno previamente calentado.
Sacamos el pollo del horno, añadimos los tomates cherry y volvemos a meter el conjunto en el horno durante 5 minutos más.
Para terminar emplatamos y untamos las pechugas con la salda de pesto.

En casa nos gusta acompañarlo con…
Este plato pide a gritos un poco de pasta. Nos encanta con unos tallarines simplemente hervidos, al dente… y otro poquito de salsa de pesto por encima. No se puede pedir más.

Consejo
Como la pechuga de pollo es una carne un poco seca, debéis tener cuidado con los tiempos del horno para conseguir que quede en su punto.


miércoles, 24 de agosto de 2011

Pesto (cómo hacer pesto)


Pesto
De vez en cuando vamos a publicar algunas de las salsas o aliños que utilizamos en nuestros platos. Aquí la primera de ellas el Pesto.
Lo principal de esta salsa o condimento es la albahaca, que debe ser apta para consumo humano, fresca y de hoja grande o ancha. Os animamos a que tengáis vuestra propia planta de albahaca.
En próximas entradas os iremos contando algunas recetas en las que podemos utilizar este rico pesto.

Necesitamos
Un puñado generoso de albahaca
25 grs de piñones
25 grs de queso seco, del tipo Parmesano (Parmigiano-Reggiano) o Grana Padano
75 ml de aceite de oliva virgen extra
1 diente de ajo
Sal

Empezamos
En una sartén sin aceite tostamos a fuego lento los piñones. Sacudimos la sartén de vez en cuando para que no se quemen y se tuesten por ambos lados. Cuando estén dorados los retiramos del fuego.
Lavamos muy bien la albahaca y la secamos. Pelamos el ajo y lo partimos por la mitad.
Introducimos en el vaso de la picadora todos los ingredientes (albahaca, piñones tostados, queso, aceite y ajo). Los trituramos hasta obtener una mezcla suave y sazonamos.

Consejo
El pesto es una salsa que cunde bastante por lo que lo más probable es que nos sobre. Para conservarla podemos introducirla en un frasco (nosotros utilizamos un frasco pequeño de los que vienen las especias) y cubrirla con un poco de aceite. Nos aguantará en la nevera hasta dos semanas.
Si queréis cultivar la albahaca en casa podéis seguir estos consejos que nos indican el la página de Inforjadín, al que añadimos uno muy importante: cuando la planta florezca cortarle las flores, esta forma la planta os durará más y brotarán nuevas hojas.
La lástima es que la albahaca sólo se de bien en verano…

Nuestra planta de albahaca, después de un verano un poco "raro"